20 jun 2015

Sola y rodeada de gatos, es una salida.

Hablemos de torturas y de amigos empeñados en que todos tenemos que estar emparejados.
Queridos, ¿por qué no entendéis que no necesito a otra persona para vivir?
Ahora hablando en serio, después de dos intentos de emparejamiento empiezo a pensarme la opción de hacerme lesbiana solo porque donde vivo con suerte hay dos más y está claro que no van a intentar que salga con ninguna de ellas.
Y bueno, ahora vienen las razones de por qué no quiero a nadie.
Me da bastante asco la dependencia, y sí, sé que no es necesario ser dependiente de alguien cuando tienes pareja, pero de alguna forma es inevitable. O así es como yo lo veo. Por otra parte, yo no digo que no quiera a nadie. Yo digo que si encuentro a alguien que se merezca su tiempo, pues adelante y me arriesgo, pero no voy a perder mis energías y mis minutos en alguien con quien probablemente estaría mejor en una relación de amistad. Porque, ¡viva la friend-zone!
Que sí, que todos tenemos necesidades biológicas, pero que hasta que no me muera por falta de ellas, no buscaré desesperadamente a alguien porque sinceramente, no tengo ninguna prisa en condenarme.
Y que no cunda el pánico, acepto a los demás, y que quien quiera salga con quien le de la gana, yo no tengo ningún derecho a juzgarles. Pero por el amor de Dios, a mí que me dejen en paz, que si quiero a alguien ya ligaré yo por mi cuenta o en su defecto, me compraré un muñeco hinchable que seguro que discuto menos con él.

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